Espacio para comentar piezas filatélicas en su contexto histórico, conocer personajes, situaciones y hechos que relacionan la historia y la filatelia y confirmar que la filatelia es una rama auxiliar de la historia.
Salvo que se indique lo contrario, todas las piezas mostradas pertenecen a mis colecciones.
La filatelia es mucho más que juntar sellos.
Espectacular imagen captada el día de nuestra visita.
Hoy nos desplazamos hasta el norte de Europa, hasta Cabo Norte en Noruega, considerado (aunque realmente no lo es) como la tierra europea más al norte del continente. Hace ya muchos años que visitamos el lugar aunque en verano que es fácilmente accesible, en invierno la nieve y el hielo dificultan sobremanera el acceso.
En realidad no está en el continente sino en una isla llamada Mageroya a la que se accede a través de un túnel submarino de casi 7 kilómetros que la une con el continente, también es posible acceder por barco a través de la cercana ciudad de Honningsvag a donde llegan muchos cruceros turísticos de todo el mundo.
Está localizado en las coordenadas 71°10′21″N 25°47′04″E a unos 2100 kilómetros del Polo Norte y a unos 300 metros de altura sobre el nivel del mar, allí, lo único que podemos encontrar es
Vista aérea del centro turístico.
un centro para turistas con restaurante, museo y un cine. El lugar es un sitio privilegiado para admirar el sol de medianoche, período veraniego en el que el sol parece que va ocultarse en el horizonte, pero sin llegar a hacerlo.
En el centro turístico hay unos buzones en los que depositar cartas y postales que recibirán un matasellos especial de Cabo Norte de los que muestro algunos ejemplos.
Franqueo mecánico publicitario de 1934, turismo en Cabo Norte.
Tarjeta remitida en 1927.
Carta circulada en 1953 con sellos de Cabo Norte.
Matasellos bilingüe, 1932.
Tarjeta con sello especial de Cabo Norte circulada desde allí en 1991.
Tarjeta para pedir al gobierno una autorización para adquirir zapatos.
Presentamos hoy unas curiosas tarjetas pre-franqueadas que
se utilizaron en Noruega durante la segunda guerra mundial. ¿Y que tienen de
curiosas? , pues que se usaron para pedir autorización al gobierno para comprar
zapatos, que en ese momento se encontraban racionados. El estallido de la
segunda guerra mundial primero y la ocupación por parte de Alemania limitaron
el acceso a numerosos productos que se importaban y que ya no llegaron por el bloqueo
de los aliados, los primeros productos en ser racionados fueron el azúcar y el
café, pero se llegó hasta el jabón.
Dorso de la tarjeta, donde se especificaba lo que se solicitaba (tipo de calzado, etc.)
En el caso de las tarjetas mostradas, para adquirir los
zapatos había que adquirir una de estas tarjetas, rellenar los datos del
ciudadano, y elegir el tipo de calzado (había hasta 17 tipos diferentes según
tipos de material y uso). Estas tarjetas se remitían a la administración para
su estudio y aprobación (o denegación) de la autorización de compra. La
decisión dependía de muchos factores, edad, zapatos adquiridos anteriormente,
tipo de trabajo, zona de residencia, tipo de trabajo, disponibilidad de stocks,
etc. Al igual que para los zapatos también existieron tarjetas similares para
otros artículos racionados como ropa, bicicletas, neumáticos para bicicletas,
artículos de piel, etc. El gobierno comunicaba por carta al solicitante la autorización o denegación de la solicitud.
Existen tarjetas el franqueo necesario para el envío y otras
con el coste del envío más una sobretasa (que era la tasa que cobraba la
administración por el servicio), una vez depositadas en el correo se tramitaban
sin matasellarlas (evitando costes y trabajo) pues iban dirigidas a la
administración y allí se destruían, siendo así que casi todas las que se
conocen están sin usar y las pocas usadas que se conocen son muy raras.
Dejo un bonito video sobre la ocupación alemana de Noruega:
Unas tarjetas que estuvieron perdidas por el ártico.
Damos un nuevo salto en la historia y nos vamos ahora hacia
el norte de Europa y aquí encontramos a unos de los mayores exploradores de las
zonas polares, Roald Amundsen. Curioso personaje que abandonó sus estudios de
medicina para convertirse en explorador polar. Gracias a varios patrocinadores
consiguió participar en la expedición belga a la Antártida entre 1897 y 1899. En
1903 dirigió la primera expedición que pudo cruzar el paso del Noroeste entre
los océanos Atlántico y Pacífico a bordo del Gjoa.
Tras el éxito de esta expedición Amundsen planeó la
conquista del Polo Norte, para ello utilizaría el buque Fram. Como parte del esfuerzo de recaudación de
fondos para la expedición se editaron una serie de tarjetas postales que se
llevarían a bordo del barco y de enviarían una vez cumplido el objetivo con un
matasellos especial. La tarjeta de la que existen varios modelos lleva un texto
en cuatro idiomas indicando que la tarjeta sería transportada en el Fram a
través del mar polar y remitida a los destinatarios, además lleva una pequeña
fotografía de Amundsen con ropas polares y sus firma.
Cuando la expedición estaba ultimada, llegaron noticias de
que el norteamericano Peary había llegado al Polo Norte, estropeando el
objetivo previsto. Así pues, para aprovechar la organización y
Buque Fram
los medios
decidió cambiar de objetivo y dirigirse al Polo Sur, llegando a ser el primer
ser humano en llegar al Polo Sur geográfico en 1911, pero esta es otra historia
que ya comentaremos en el futuro.
En 1918 Amundsen retornó a la idea de explorar el ártico,
esta vez con el barco Maud de reciente construcción. Su idea era cruzar el Paso
del Noroeste, esta vez pensaba dejar atrapado el barco en el hielo y navegar a
la deriva sobre el hielo. La expedición duró hasta 1920 sin muchos resultados
científicos, si bien con gran sorpresa para los coleccionistas que recibieron
sus tarjetas mataselladas años después de haberles remitido cuando ya ni se
acordaban de ellas. Las tarjetas llevan un matasellos con fecha 13-9-1918 que
se supone la fecha de salida de la expedición , y otro matasellos con fecha
4-7-1924 que parece ser es cuando aparecieron por algún sitio después de haber
estado tiempo olvidadas.
Tarjeta reciba en 1926 en Dinamarca.
Debajo, detalle de los matasellos de las tarjetas.